ES UNA FRASE QUE REPETIMOS,

PERO ..  ¿QUÉ TIENE DE CIERTO?

“Lo que Juan dice de Pedro dice más de Juan que de Pedro.”

Es  una frase interesante y  merece ser pensada un poco más.

1- ¿Desde qué lugar,  JUAN dice ALGO respecto de PEDRO?

A veces el otro observa algo que nosotros no estamos pudiendo ver.

Una devolución puede incomodarnos y, sin embargo, ayudarnos a crecer.

Pero también es cierto que nadie mira a otra persona desde un lugar completamente neutral.

AQUÍ ESTÁ EL PUNTO INTERESANTE

Juan, mira  a Pedro desde su  historia.

Desde sus valores.

Desde sus  experiencias.

Desde sus  heridas.

Desde sus  miedos.

Desde las  propias limitaciones.

Desde sus  expectativas.

Y también desde las  propias necesidades.

Por eso, cuando  JUAN  habla de  PEDRO, inevitablemente también está  diciendo algo acerca de SÍ  mismo.

No vemos como el otro es, sino como SOMOS.

Vemos lo que  representa en nosotros.

Lo que JUAN identifica, da cuenta de aquello que le  molesta a JUAN,

aquello que valora JUAN de los demás, o de las creencias que tiene JUAN.

En  definitiva  siempre  tiene que ver con JUAN.

También  JUAN va a tender a  interactuar con otros,

e  intercambiará opiniones

con otros que posiblemente se parecen a él por afinidad.

Entre todos van a compartir  algo que tienen en común, 

ya sea a favor o en contra de PEDRO.

En definitiva,  las leyes de la percepción

nos permiten comprender  que las opiniones que tenemos

respecto de los demás  SIEMPRE puede contarnos algo acerca  de NOSOTROS MISMOS.

Hay personas que nos generan rechazo casi inmediatamente.

“No sé qué tiene, pero no me gusta …”

“No sé qué tiene, pero  me gusta …”

Puede ocurrir que nuestra intuición esté detectando señales reales.

¿Será eso? ¿Estás  seguro/a de que eso es verdad?

Pero también puede estar sucediendo otra cosa.

Quizás esa persona se permite algo que  no te estás permitiendo.

Dice  ALGO que  te conecta con ALGUIEN, te hace acordar a otra persona.

Pone límites y  eso te enoja, o te recuerda  tus dificultades para poner límites.

Habla de sus logros y eso te resulta  arrogante.

Se muestra segura y  dudás de tus  capacidades.

Se anima a hacer algo que venís  postergando.

Entonces aparece una pregunta interesante que podrìas hacerte en primera persona:

«¿Qué es exactamente lo que ésta persona despierta en ti? ….. «

Las personas no NOS hacen cosas. Las personas HACEN cosas.

Esta distinción resulta fundamental cuando tendemos a personalizar y empezamos a suponer

que el otro  dirige  sus acciones o inacciones para HACERNOS ALGO.

Aquí resulta muy necessario, hacerse una nueva pregunta.

2- ¿Para qué JUAN dice lo que dice, acerca de PEDRO?

¿Para qué necesita decirlo? ¿Qué quiere conseguir? ¿A quién se lo dice? 

La intención importa, pero no alcanza.

Quizás JUAN deba hacerse algunas preguntas antes de decir ALGO acerca de PEDRO.

¿Lo que voy a decir es  verdad o es una interpretación?

¿Es necesario decirlo?

¿A quién se lo estoy diciendo y PARA  qué?

¿Esta conversación puede ayudar a resolver algo?

¿Estoy buscando comprensión, solución  o aliados?

¿Podría decir esto mismo si la persona estuviera delante mío?

Y agregaría una pregunta  que me parece especialmente poderosa:

¿Cómo quisiera que hablaran de mí,  si yo no estuviera en esta habitación?

No siempre tendremos respuestas perfectas.

Pero solamente hacernos estas preguntas ya modifica nuestra manera de conversar.

3- ¿Qué dice de  JUAN lo que está contando acerca de PEDRO?

Este filtro permite construir genuinamente  relaciones saludables y convertirnos

en  agentes multiplicadores de una cultura de paz.

Entonces volvamos a Juan y Pedro

Quizás ahora aquella frase tenga un significado un poco diferente.

“Lo que Juan dice de Pedro dice más de Juan que de Pedro.”

Podríamos  hacer una reformulación:

«Lo que Juan dice de Pedro …  puede contarnos TAL VEZ algo  acerca de Pedro,

nos cuenta bastante de Juan y muchísimo de la relación que  JUAN  tiene con PEDRO.»

Pero además nos cuenta algo acerca de cómo Juan elige relacionarse con las personas cuando ellas no están presentes.

También nos cuenta qué hace JUAN para resolver situaciones.

Nos cuenta acerca de la manera que utiliza para  desprestigiar, desacreditar, halagar o valorar a los demás.

Por supuesto, nos muestra cuáles son sus  valores, estilo vincular y la modalidad de construcción de sus relaciones.

Con sus dichos … ¿Busca construir   o destruir?

¿Genera conversaciones para compartir una crítica saludable o es sólo chisme? 

¿Busca aliados para desacreditar o bajar el precio a los demás?

¿Realmente quiere mejorar algo?

Y eso también habla de nosotros.

Podemos contribuir.

Podemos confrontar.

Podemos señalar algo que consideramos incorrecto.

Podemos poner límites.

Podemos incluso tomar distancia de alguien.

No necesitamos pensar bien de todo el mundo.

Pero existe una enorme diferencia entre tener una mirada crítica y necesitar destruir la imagen del otro.

Quizás una señal de madurez sea aprender a sostener esa diferencia.

Poder decir lo que pensamos sin humillar.

Poder disentir sin desacreditar.

Poder señalar un error sin convertirlo en identidad.

Poder hablar de una situación sin convertirla en espectáculo.

Y, cuando sea posible, tener el coraje de hablar con la persona, en lugar de construir una versión de ella hablando con todos los demás.

Porque al final nuestras palabras no solamente describen a quienes nombramos.

También revelan nuestros valores, nuestra empatía y nuestra manera de estar en el mundo.

Y quizás, la próxima vez  antes de hablar de Pedro valga la pena hacernos una última pregunta:

¿Lo que estoy por decir aporta algo…

o simplemente  constribuyo a desacreditar  a alguien que ni siquiera está aquí para defenderse?

INNER BLOOM

Desarrollo de Personas y Organizaciones

www.innerbloom.com.ar